Si no fuera porque echo de menos Internet y tengo que venir a la tienda para conectarme obligatoriamente (en casa de momento no tengo y mi vecino altruista ha aprendido mucho), no hubiera venido a trabajar tan cargada de optimismo. Claro que éste se me ha medio esfumado al darme cuenta de que tengo que ponerme al día de muchas cosas: papeleos, llamadas, avisos, presupuestos, etc. y me falta tiempo para mi ocio cibernauta... (pero el trabajo es lo primero...)
Tengo que repartirme las horas entre atender por las mañanas a Voltio [que está en plan rebelde porque ha empezado a ir a la guardería y ahora le resulta raro que "le aparque" en la trastienda a jugar con sus juguetes (como ha estado hasta hace nada) y que mami desaparezca de su vista aunque le hable desde el otro lado de la puerta...], atender el negocio, echar una ojeada al Facebook y colgar alguna foto, leer otros blogs, contestar llamadas, entrar en foros de muñes, comic, campings, y opinar sobre lo que me parezca y pararme a contar también qué tal me han ido a mí estas vacaciones... Vamos, una agenda muy ocupada, demasiado...
Afortunadamente, Voltio va a la guarderia por la tarde, desde las cuatro hasta las ocho, y lleva una semanita de intensa vida social... Un dramón. Se me ha vuelto un desconfiado: antes sonreía las gracietas que le dirigía la gente, pero ahora no se fía de nadie, les pone caras rara y como insistan mucho, puchero que te crío y carrerita o brazos anhelantes buscando a mami para aferrarse sin escatimar pellizcos a mi cuello. Seguramente está pensando: "-Ya vienen a por mí, seguro que me deja con el primero que aparezca". Por otro lado, la guarde funciona con sistema de huella digital y timbre, y cuando vas a buscar al crío suena el ring y luego su nombre, así que cada vez que oye el timbre en la tienda (tengo ese tipo de apertura por seguridad) me mira con cara de desconcierto y no sabe si llorar o reir... Y en la guarderia lo del timbre funcionó con él cuál experimento de Paulov: al tercer día, cada vez que sonaba el timbre, mi Voltio corría como un poseso hacia la puerta pensando que ya iba su padre a recogerlo... Vamos, que se pasó esa tarde corriendo, porque entre las cinco y las siete son las horas con las que más frecuencia pasan a recoger a los críos... Sí, el mío hasta hace poco era el "raro", el único que se quedaba hasta las ocho... [Jo, yo quiero ser funcionaria]. Afortunadamente ya hay otros dos niños que lo acompañan, digo yo que no es tan raro que tengas un trabajo de horario partido, todos los padres no salen de trabajar a las seis de la tarde... A nosotros además se nos juntan unas circunstancias especiales, aparte del complicado horario comercial, el hecho de no tener familia cerca que nos pueda echar una mano... Y para complicar aún más la cosa, puesto que en mi ciudad no hay guarderias privadas, tenemos que llevarle a la guarderia de otra localidad, a media hora o veinte minutos de autobús/coche. Vamos, que a las mediodías voy con la comida en la boca y el pobre con la siesta a medio echar, pero así están las cosas...La verdad es que se nota un poco de tranquilidad a las tardes, y que coñe, el niño se tiene que socializar, estar con otros y espabilar un poco. Aunque no meriende igual y se me ponga echo un guarrete todos los días, hasta que se vaya acostumbrando a las cuidadoras... Así que más vale que se adapte a estar rutina y sepa diferenciar estar conmigo en la tienda por las mañanas (aunque a veces no me vea) y estar en la guarderia por las tardes... sin montarme doble drama... Porque me parecería excesivo tener que dejarle también por las mañanas en la guarderia, aparte de que sería imposible ir a buscarle, traerle, volverlo a llevar por la tarde... En fin, parece que hoy ya lo ha llevado mejor... (más le vale).
Huy, a lo que iba, pues eso, que hemos estado en Asturias de camping y lo hemos pasado muy bien, quitando algún día que nos dio el pequeño terremoto, que odia ir en el coche y le daba por berrear... (niños, ya sabemos lo que hay...). Y bueno, es distinto, no vas al mismo ritmo que antes cuándo íbamos los dos solos, que te apuntabas a ver de todo y a subir por el monte o ir de acá para allá, vas en plan tranqui y te pliegas a sus necesidades, está claro. Pero creo que esto merece otro post, que ya por hoy he escrito suficiente...
Espero que vosotr@s también hayáis disfrutado de vuestras vacaciones, que como siempre, son demasiado cortas...


7 chispazos:
XDDDDDDDDDDDDDDDDD ME suena muy conocida tu situación, muchísimo... MAmi sin abuelos, tios, primos, ni nadie con quien dejar al enano, en territorio comanche, y tanto el papi como tú, con horario partido... Clavado!
Me he quedado ojiplática con lo de la huella digital en la guarde, que moerno quilla!! Eso sí, los niños se deben volver tarumbas escuchando timbre va y timbre viene, al menos al principio. Luego cuando se acostumbren, imagino que ya pasarán olímpicamente de timbres y de todo. Es lo habitual. Mi hijo se adaptó de inmediato a la guarde, siempre ha sido muy sociable, tiene más mamitis ahora que de baby. De hecho, hasta este año, no me había montado nunca numerito previo a la entrada en clase. Este año ha tenido un par de episodios, pero al parecer han sido aislados...
Bueno, que me enrollo, me alegra que Voltio se vaya acostumbrando a su nuevo ritmo, y como dices, realmente a los niños les viene de perlas despegarse un poco de su entorno-burbuja y socializarse para dejar de creerse el ombligo del mundo... Es la vida, y tienen que empezar a saberlo desde pequeñitos.
Besitos a tí y al pequeño Voltio!!
me alegro de que hayáis encontrado una guardería para el niño, aunque tengáis que desplazaros fuera de vuestra localidad. lo de tenerle en la tienda por la mañana está muy bien, todo el día en la guardería sería demasiado duro para él. espero que se adapte pronto. a largo plazo le hará mucho bien.
me gusta tu teoría de por qué ha perdido confianza en la gente extraña, jejeje.
¡Qué penita me ha dado del pobre Voltio corriendo a buscar a su papá!!!!
El primer día de los míos siempre salgo llorando como una mema de la guardería...y ahora se ríen de mí al derecho y al revés cuando les cuento esas chorradas.
Seguro que el niño enseguida se acostumbra a la rutina de estar contigo por las mañanas y guarde por las terdes. Lo chungo es que no tengais ninguna cerca.
Ya nos contarás ampliamente tus vacaciones por mi tierra ¿no?
Lo del timbre y la huella digital me ha dejado patidifusa. Qué barbaridad.
Ánimo y espero que todos os vayáis adaptando a la nueva situación.
Pues sí, lo de la huella digital a mí tb me dejó alucinada, muu moderno. Te la cogen con un lector y un ordenador que lleva un programa tanto a tí como al pariente y luego cuando vas a buscar al crío pones el dedo en el lector exterior y se abre la puerta y entras a un vestíbulo, dentro ya ha sonado un ring y el nombre del crío que deben "devolver" a su madre o padre, y así ni ellas se vuelve locas ni tú tienes que esperar demasiado, un sistema muy bueno.
Blas, lo de territorio comanche no podía haberlo definido mejor...
Pues sí, Inma, no sé quién lo pasa peor si la madre o el niño, jejeje.
Chema, pues sí, menos mal que por lo menos el crío al final puede ir a una guarderia, por lo menos para darnos un respiro...
Geno, tengo que sacar otro ratito...
Publicar un comentario en la entrada