viernes, 10 de febrero de 2012

El "antojo"

Tesla tiene una manchita abultada y rosácea encima del ombligo, casi tal cuál como la foto de la Wikipedia que he tomado prestada; vamos, que si me la enseñan así un poco rápido y sin saber que es de la enciclopedia libre en cuestión, pienso que han fotografiado el ombligo de mi niña a escondidas, jeje.

El hemangioma de Tesla (que así se denomina más propiamente lo que el habla popular atribuye a un "antojo") es capilar, y se compone de un abultamiento benigno de pequeños vasos sanguíneos que adoptan una figura caprichosa, normalmente recuerdan a una fresa por su forma y color. El de mi niña quizás sea más parecido a un croissant... O seré yo que lo veo así? De momento sólo tienen que controlar su tamaño (irá creciendo en proporción a su cuerpo) para que en el caso de que no fuera desapareciendo al hacerse mayor (dicen que únicamente queda una pequeña manchita) o le quedase muy antiestético, siempre se puede recurrir al láser para eliminarlo. (Hay casos que no hay más remedio, sobre todo si el hemangioma se ha desarrollado en un párpado y pueda afectar a la visión).

Seguramente me diréis: "-Se te antojaría un croisant durante el embarazo". Pues quién sabe... pero no resulta muy científico pensar que caprichos no resueltos queden "grabados" en la piel de los bebés, por mucho que nuestras madres (por lo menos la mía) se lo crean a pies juntillas, sosteniendo su argumento con esas historias típicas de los pueblos: "-Pues la hija de la Sole tiene una mancha al lado de la oreja en forma de pata de jamón y le salen pelos tiesos y todo, su madre dice que se le antojó comer jamón serrano cuando estaba embarazada, ya ves, en aquellos tiempos, que bastante teníamos con llevarnos lo que daba el huerto para casa... y tu tía la Encarni tiene una cereza en la cabeza y sólo se le pone roja cuando es la época, fíjate qué cosas". Y tú te quedas: "-Ahhh, pues mira tú qué curioso". Por decir algo.

Supongo que habréis oído otras tantas historias por ahí..., esto es como lo de tener manchas de humedad en la pared y de repente ver representado ahí ni se sabe, todo depende del día que tengas y de la imaginación que le eches... ¿Verdad?