lunes, 8 de marzo de 2010

Trigo tierno en Risotto


Quizás no debería emplear el término Risotto para esta receta, por estar ligado siempre al arroz... Pero es que su preparación es idéntica a la de un Risotto, en este caso sustituyendo el arroz por trigo tierno. Sí, ese trigo que nos suena por verlo en su variedad de inflado y caramelizado en los cereales para el desayuno. Pues se vende para cocerlo y guisarlo al gusto.




Este fin de semana Watio y yo lo preparamos con un sofrito de ajito, cebolla, chalotas, guisantes y zanahoria, incorporándole también unas setas de ostra, de las normales que venden en las fruterías, aunque también le quedan bien de las exóticas, eso al gusto. Lo importante en estos casos que el plato no quede caldoso, pero a la vez que esté jugoso. Y os aseguro que estaba muy rico.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Suicidas

Nunca me hubiera planteado escribir sobre este asunto. Es un tema espinoso, desagradable e incómodo para debatir. Porque no deja de ser una acción autodestructiva del ser humano incomprensible para los que lo vemos desde fuera.

Pero este sábado pasado casi asisto a un suicidio en directo. Y digo casi, porque si me asomo a la ventana diez minutos antes hubiera visto al suicida arrojarse al vacío.

Mi local está ubicado en un edificio cuya entrada está a la altura de una calle que linda con otra zona más baja, de manera que a pesar de estar en un bajo, mis ventanas, ubicadas en un lateral, se abren a un vacío de más de más de cuatro pisos de altura. Este desnivel estaba salvado por unas escaleras, y ahora, en reciente construcción gracias al PlanE, por un flamante ascensor acristalado que estaban terminando de colocar para ser inaugurado. Las barandillas estaban puestas, pero aún estaba cerrado el acceso a las escaleras y al ascensor. Aunque eso no impidió que el suicida llevara a cabo su propósito de lanzarse al vacío. Supongo que ya sabía de la existencia de este lugar, y quizás hasta fue considerado y pensó en hacerlo desde aquí porque no pasa nadie por la zona de abajo, al estar cercado como medida de protección por la obra. La barandilla está al lado de mi tienda, pero yo no me enteré de nada, hasta que ví el tumulto de gente arremolinándose cerca de mi escaparate. Entonces miré por una de las ventanas, que las tengo a mi espalda y tuve que retirar la vista. Era un señor de mediana edad, no muy mayor. Enseguida acudieron los equipos de emergencia y trataron de reanimarlo, pero yo aparté la vista, para no ver el espectáculo tan desagradable (os ahorro detalles). Cuando me asomé la siguiente vez su cuerpo inerte ya estaba cubierto con una manta.

Este hecho me ha traído a la memoria otros casos que he vivido "cercanos", en la medida que se han sucedido en un entorno más o menos próximo a mi familia, a amigos o a conocidos. Y que me han hecho reflexionar sobre ciertos aspectos de estas conductas autodestructivas, quizás movida por una morbosa curiosidad estadística o quizás por intentar justificar o entender qué tipo de sufrimiento, trastorno emocional o psíquico pueden abocar a una persona a tomar la decisión de acabar con su propia vida.

Cuando tenía catorce años, durante un verano en el pueblo, un chico joven y apuesto, hijo de los propietarios de uno de los chalets más lujosos, se pegó un tiro con una escopeta de caza. Recuerdo su imagen conduciendo un jeep descapotable, porque fue la primera vez que ví un coche de ese tipo. Quizás lo tenía todo y no tenía nada, como se suele decir en estos casos, cuando el muerto tenía una buena posición económica. Luego, al año siguiente, o quizás a otro, el padre de una chica de mi pandilla, también en el pueblo, apareció ahorcado en una finca de su propiedad. Sólo recuerdo el dolor y la angustia de mi amiga. Todos eramos muy jóvenes pero sabíamos que no debíamos hacer preguntas incómodas, sólo acompañarla en su pena.Más reciente, fue la muerte de la hija de una vecina de mi abuela, que se quitó la vida con el mismo método. Una chica joven, cuya adolescencia había quedado marcada por un embarazo no deseado, pero que había encontrado la estabilidad ya en la treintena con otro hombre, y con el que había tenido otro hijo. La última vez que hablé con ella la vi feliz, campechana como siempre, mostrándome orgullosa a sus hijos mientras me contaba que vivían en una casa a las afueras del pueblo. Incluso pensé, al verla con su pareja tras tantos años de ser estigmatizada en el pueblo por ese desliz que tuvo de joven, que ya era hora de que alguien la valorase y la hiciese feliz, porque se lo merecía. Dicen que dejó una carta de despedida, pero por mucha confianza que tenga con su madre, jamás le preguntaré que ponía, lógicamente. Cuando me dieron la noticia de su suicidio, me quedé sobrecogida, casi me costó creerlo, no podía imaginármela colgada de una cuerda...

No sé porqué pero en el medio rural quizás sea común este tipo de suicidio, el ahorcamiento, supongo que porque es un método relativamente fácil de hacer y no requiere herramientas muy complejas... Y en cambio el suicida urbanita, como el individuo que se tiró al vacío cerca de mi local, se sirve de las alturas que le proporciona la ciudad. También sé de aquél pobre homosexual, que quizás harto de ser vilipendiado por sus vecinos, se tiró desde un puente, el típico puente de los suicidas, ese que parecen tener todas las ciudades. Pero también sé de uno que, en el barrio de mis padres, se precipitó al vacío desde un octavo piso y consiguió su objetivo de quitarse la vida, pero cayó encima de otra persona, dejándola paralítica de por vida. Quizás por eso os comento arriba, que aquellos que toman esa decisión, al menos que sean considerados, y con su muerte no sesguen la vida de otras personas. Cosa que no tienen en cuenta los kamikazes y aquéllos que se echan a la carretera con su coche para quitarse la vida, para más inri saliendo ilesos en muchos casos pero llevándose por delante la vida de algún inocente.

Si entramos en estadísticas, hablar de suicidios no es políticamente correcto. Los periódicos y en general los medios de comunicación no suelen recoger este tipo de sucesos. Y cuando el suicida es un famosoen la ingestión de algún medicamento o droga, o de explosivas mezclas con el alcohol. Así que técnicamente no se puede asegurar que la verdadera intención del fallecido fuese la de quitarse de en medio, o si todo fue un fatal error, por lo que este tipo de suicidios no se contabilizan como tales, como el llamado Síndrome de Munchausen. Si bien es cierto que algunos países tienen en cuenta un pequeño porcentaje de los accidentes de tráfico por ser considerados suicidios encubiertos.

De hecho, casi nadie sabemos que en España, el número de muertes por esta causa supera al de fallecidos en accidentes de tráfico. En concreto, el suicidio se situó en 2008 como la primera causa externa de defunción, con 3.421 personas fallecidas, como así explica el INE. Si entras en su página web, te informan que desde 2007, la estadística de suicidos se recoje en una reseña publicada dentro de la "Estadística de Defunciones por causa de Muerte". Una vez que accedes a este apartado, encuentras agrupadas las causas de muerte por multitud de factores, y dentro de los sucidios, por otros tantos: sexo, edad, número de habitantes, tamaño de municipio, nacionalidades, etc.

Claro que mirando datos de otros países, tampoco nos podemos quejar, aunque en general, y según la O.M.S., el suicidio es causante de más mortalidad que todos los conflictos bélicos del Planeta, que se dice pronto...

Volviendo a nuestro país, el número de suicidas varones casi triplica al de mujeres, aunque si bien es cierto que la tentativa de suicidio es mayor en ellas. Luego hay cosas curiosas, que quizás no se vean en las estadísticas estatales, como los métodos empleados según el sexo. Las mujeres prefieren ingerir barbitúricos/venenos o cortarse las venas, mientras que los hombres echan mano de armas blancas, escopetas, horcas o se precipitan desde las alturas. Aunque son las mujeres las más propensas a dejar documentos de despedida y/o justificación.

El suicida también parece decidirse más en primavera y en verano, y según viva en el medio rural o en el urbano, resulta que en el primero son más propensos los ancianos, y en la ciudad, la tasa de edad es más joven.

En cuanto a la situación laboral y el estado civil, son menos propensos los que poseen empleo que los parados, y parece ser que se suicidan menos los individuos casados y con hijos que los divorciados, viudos y solteros, por este orden. Y es mayor la tasa de suicidio en extracciones sociales altas, aunque parezca paradójico, siendo los médicos, los militares, los músicos y los dentistas, por este orden, los que ocupan el top-ten de esta macabra lista.

Aparte de todas estas curiosidades y datos estadísticos, tenemos los análisis psicológicos o sociales, que intentar predecir o catalogar los factores de riesgos que pudieran inducir al suicidio.

La depresión (sobre todo en mujeres), la incomunicación y la soledad (sobre todo en ancianos y jóvenes), la pérdida de afectos (en ambos sexos), la pérdida de status laboral o social (sobre todo en hombres) y en general los sucesos traúmaticos como la pérdida de un hijo o de un familiar cercano, suelen ser detonantes habituales en personas sanas.

Por otro lado, factores como el deterioro físico, ya sea por enfermedades que supongan pérdida de movilidad, desfiguración, dolores crónicos, cánceres terminales; o el deterioro psíquico, derivado de enfermedades como el alzheimer, la esquizofrenia, la demencia, o depresiones severas pueden abocar a la persona que lo padece a una conducta claramente suicida. Conductas que vienen predecidas muchas veces con fases de autorretraimiento o por todo lo contrario, con explosiones de cólera, de la mano de hábitos como el consumo frecuente de sustancias tóxicas y/o alcohol.

Después de todo esto, sólo me queda decir que un hecho tan trágico no se puede explicar únicamente según tal o cuál factor o ser analizado de manera lógica... porque quién sabe el cúmulo de desgracias, dolorosas circunstancias personales, angustias, etc por las que pueda atravesar una persona a lo largo de su vida o en una situación en concreto, y que le predispongan a tomar tan drástica decisión. Mucha gente dice que es una decisión cobarde, pero esto es muy discutible, sobre todo si entramos en el debate de la eutanasia. Porque pienso que también hay que ser muy valiente para decidir acabar con la propia vida, sobre todo aquellas personas que consideran que su vida no es digna y que incluso puede suponer una carga para los demás, por mucho dolor que puedan causar o por muchas opiniones controvertidas que puedan suscitar. Y si no hay está el caso de Ramón Sampedro...

viernes, 12 de febrero de 2010

Las bayas Goji

Hoy, mi Watio me ha traído un fruto que yo no había visto antes: Bayas Goji.

Su aspecto puede parecerse al de una guindilla y su textura a la de una pasa, pero de color más anaranjado que rojizo y en un principio, cuando me ha dicho que las probara, le he mirado recelosa, porque mi Watio es muy dado a burlas insidiosas, a ver si aquello iba a picar más que un chile en salsa brava...

Su sabor me ha sorprendido, una mezcla entre dátil y un punto de arándano, o quizás también algo de regusto a tomate, no sabría explicarlo. Le he preguntado sobre su origen en cuestión, a lo que me ha respondido que según ha oído a la frutera, proceden del Himalaya y tienen muchas propiedades. No es que mi marido se haya creído a pies juntillas los argumentos de la tendera, pero es curioso por naturaleza, y cualquier sabor exótico tiene que ser catado por sus papilas gustativas de inmediato.

Indagando por internet, he encontrado algún artículo curioso, que explica su origen y sus propiedades alimenticias.

La mayoría de las bayas Goji que se comercializan en Europa y América parece ser que no proceden del Himalaya ni del Tíbet, cómo así se las llama en muchos herbolarios, sino que se cultivan en su mayor parte en las montañas de Tian Shan (China) y en el interior de Mongolia. Aunque al buscarlas en portales de venta por internet, nos aseguran su procedencia del mismo Tíbet, donde son cultivadas de manera salvaje y desecadas a una altitud de 4000 metros, gozando de un clima extremo y propio de esa región, donde adquieren sus propiedades únicas. Lo que sí es evidente, es que su uso como alimento y como remedio con fines terapeúticos está datado hace más de 2.000 años, por encontrarse referencias a esta fruta en tratados médicos de la dinastía Tang y la Ming, en China.

El arbusto que las produce, el Lycium barbarum, es muy agradecido, y dicen que puede cultivarse con facilidad incluso en casa, dando más de un kilo de bayas en su segundo año de vida. Aunque hoy por hoy, es China el único país que las cultiva de manera masiva para su comercialización. Y es que del arbusto se aprovecha todo, aparte de las bayas, sus hojas y sus brotes tiernos se venden como verdura, o para hacer té. En la cocina tradicional oriental, las bayas se han introducido en guisos, arroces, sopas, infusiones e incluso hoy día se están empleando para producir bebidas o formar parte de su fermentación para aromatizarlas (vino o cerveza). Se está extrayendo incluso un extracto para café y de su semilla, se empiezan a destilar aceites esenciales, así que seguramente pronto veremos cremas y productos estéticos que incluyan este ingrediente.

Quizás se está exagerando un poco en cuanto a los beneficios de esta fruta, que está siendo catalogada de milagrosa y que ha empezado a ser conocida en Occidente por haberse puesto de moda entre la élite de famosos, como suplemento alimenticio. Muchos productores, incluso sostienen que la longevidad de los habitantes de las regiones donde se cultivan es consecuencia de su consumo habitual. Lo cierto es que su demanda está creciendo, lo que quizás incida negativamente en su cultivo biológico, que es lo que verdaderamente nos aseguraría la entera conservación de sus propiedades nutritivas; pero cualquiera sabe si las certificaciones de lo que Occidente importa del gigante asiático son válidas, independientemente de la región de donde procedan...

El origen exacto del arbusto del que proceden estas bayas, no se sabe a ciencia cierta, pues su cultivo se extendió rápidamente, desde el sudeste de Europa hasta Asia, y hoy día se dan en muchas regiones del mundo. Aunque eran unas desconocidas hasta hace poco para el mundo occidental, en las Islas Británicas fueron introducidas allá por el siglo XVII por el duque de Argyll, y desde entonces la planta es conocida como "árbol del té del duque de Argyll", aunque curiosamente, los güiris la usan fundamentalmente para formar setos en las zonas de costa, porque es resistente y se adapta bien a cualquier tipo de suelo.

Las investigaciones sobre sus beneficios en las personas todavía están en fase experimental, no obstante sí se ha demostrado en recientes estudios científicos, que esta fruta que nos llega desecada, contiene más proteínas que el trigo, variedad de nutrientes entre los que se encuentran ácidos grasos ensenciales, antioxidantes, vitaminas, oligoelementos, aminoácidos, etc. Los orientales aseguran que favorecen el yin y le atribuyen propiedades antiinflamatorias, protectoras del sistema inmunitario, de enfermedades cardiovasculares, transtornos neurológicos y de la visión, entre otras.

Las bayas se pueden comer crudas, pero dicen que se saborean mejor mezcladas en zumo, té, o añadidas a los cereales en el desayuno, como las pasas, o incluso en yogur.

martes, 9 de febrero de 2010

Por el interés te quiere... Inés

La falsedad se oculta detrás de una sonrisa encantadora o de una mirada en apariencia inocente. Y a veces sólo podemos defendernos de ella siguiéndola la corriente, esperando el momento de combatirla con sus mismas artimañas...

Con nueve años, Julia asistió con impotencia a ver cómo partían en dos su lápiz de divertidos dibujos florales y su goma de borrar que olía a fresa. Una compañera de clase, Inés, defendió con tal vehemencia que eran suyos, que la profesora optó por aplicar la ley salomónica, haciendo caso omiso a sus lloros. Inés fue la primera persona que le enseñó a desconfiar de los demás.

Cuando cumplió quince, sufrió el primer desengaño amoroso, ese que te deja una impronta imborrable y que no desaparece de la memoria jamás. Aquél chico de la pandilla con el que se había jurado amor eterno, empezó a mostrarse indiferente y fue otra amiga del grupo quién se ofreció a consolar sus temores y a escuchar sus cuitas, intercediendo entre ambos. Sólo fue otra Inés, otra hipócrita que con miraditas cómplices y ventaja añadida, trazó un plan perfecto para acabar robándole a su chico y terminar de empujar al fracaso su relación. Al poco de cortar, ambos anunciaron que salían juntos, y Julia sintió una bofetada por partida doble: la del engaño y la de la traición.

El tiempo pasa y cicatriza las heridas, pero a veces nos vuelve a hacer vulnerables y parece que no espabilamos nunca. En la Universidad, otra Inés se coló en su vida; parecía tan desvalida, tan perdida. Siempre se ofrecía a invitarla al café en la cafetería de la Facultad, era tan atenta a la hora de escucharla, la aconsejaba sobre qué ropa la sentaba mejor a la hora de vestir, qué peinado la favorecía más… Pero esforzarse, no se esforzaba mucho en atender en clase, cuando no se las saltaba. Más bien se dedicaba a hacer corrillos en los pasillos de las aulas, más preocupada por ser popular y dicharachera, que por hincar los codos. Decía que no era muy avezada en entender aquellas complicadas materias y que la costaba mucho asimilar tanta información, halagando la disposición e inteligencia de su compañera. De modo que los apuntes de Julia pasaban a sus manos demasiadas veces, entre forzadas sonrisas de agradecimiento y alabanzas petulantes. En una ocasión que hubo que realizar un trabajo sobre un medio de comunicación, Julia entendió que ambas debían colaborar y confió en que su amiga fuera a realizar el trabajo de campo, mientras ella se documentaba en la Biblioteca. Pero ese trabajo nunca llevó su nombre. Aquella Inés lo presentó por su cuenta, robándole todas las ideas e incluso parte de la documentación que ella había consultado, añadiendo una completa entrevista que en aquella ocasión, sí se molestó en realizar insitu en el medio en cuestión; y a la que Julia, por supuesto, no tuvo acceso. No volvieron a hablarse y de nada le sirvió a Julia mostrar sus anotaciones en la tutoría del profesor que impartía la materia objeto del trabajo; éste la tomó por una histérica que pretendía acusar de plagio el impoluto trabajo de otra alumna que había incluido una entrevista realizada con mucho acierto. Y en el supuesto de que hubieran decidido aunar sus esfuerzos para presentar un tema común, como así le aseguraba aquella chica, la advirtió que su problema no era apaciguar malentendidos entre personas que no sabían colaborar. Julia tuvo que morderse la lengua y tragarse la frustración que la invadía para presentar a toda prisa otro trabajo, que alcanzó a duras penas un aprobado raspado y que influyó en su nota media final. Para colmo, el resto de sus compañeras no entendió por qué Julia había dejado de hablar a su amiga del alma, aquella chica tan divertida y atenta, que tan dispuesta estaba a prestarles apuntes (los de Julia) para que no tuvieran que asistir a muchas de aquellas soporíferas clases.

Cuando acabó la carrera, y encontró su primer trabajo, se topó con otra Inés, pero la caló enseguida. Tres Inés en su vida habían sido suficientes. La vio llegar, estudió su comportamiento y se mantuvo alerta. Aquella Inés siempre se libraba de las broncas de un jefe déspota e irascible, llevaba allí tiempo y era demasiado servicial. Estaba claro que era la pelota de turno y no era cuestión de dejarse llevar por su cándida sonrisa y su afectada zalamería. Pero tampoco debía ponérsela en su contra. Así que optó por seguirla la corriente, con cautela. Lo curioso es que no sabía si las demás compañeras hacían lo mismo que ella o es que las tenía abducidas, porque allí todo el mundo hablaba de lo encantadora y aplicada que era. Lo mismo redactaba cartas que contestaba al teléfono, que hacía una plantilla para algún programa informático o se encargaba de quitar algún virus incómodo, evitando así tener que llamar al informático de turno que no estaba en plantilla y cuyas salidas suponían un costo de dinero importante. De modo que por un lado obtenía el favoritismo del jefe y por otro, el agradecimiento de sus compañeros de trabajo, porque su ayuda les evitaba que el jefe se enterase de su torpeza.

Pero nadie da puntada sin hilo, pensó Julia. Y enseguida observó que esa ayuda altruísta era correspondida de alguna manera: invitaciones gratis al cine, detallitos de marca, y en cierta medida, obligadas cargas de trabajo o intercambio de turnos no deseados... Pero nadie se negaba, y cada cuál quería ostentar ante los demás que su agradecimiento por aquella compañera tan atenta era el más sentido, y se prestaban a devolver el favor aún a costa de sus horas libres... Sobre todo aquellos que hacían un uso indebido de internet , cuya consecuencia resultaba ser la aparición de virus con cierta asiduidad, algunos de los cuáles parecían cebarse con sus documentos más importantes. A Julia aquello le pareció un poco extraño, así que se mantuvo ojo avizor, borrando su historial de internet y todo aquello que delatase su paso por las páginas que visitaba, bastante inocuas, por cierto, pero eso no impidió que un día su ordenador empezara a comportarse de manera caprichosa.

“Tienes un virus”, apostilló ella, muy segura de sí misma mirando a Julia con cara de fastidio y con una mirada de condescendencia como diciéndola “A saber dónde has entrado”… Allí estaba ella, para librarle de aquél molesto inquilino informático, tarea que hizo sin más dilación, tras invitar a Julia a abandonar su puesto de trabajo para que la dejara hacer con tranquilidad. Pero a Julia, aquella oportuna invasión de un troyano, como lo llamó aquella listilla, le pareció muy sospechoso, sobre todo teniendo en cuenta que no había abierto ningún mail desconocido ni ningún documento adjunto, ni tampoco había navegado por páginas “peligrosas”. Había hecho muchos cursillos de informática para reciclarse, entre ellos uno de Seguridad Informática y no estaba pez en el asunto, como la mayoría de la gente de por allí. Así que un día aprovechó la hora del almuerzo, en el que todos bajaban al bar, para hacer algo que nunca antes se había atrevido a hacer: fisgar en el ordenador de un compañero de trabajo. Estaba muy nerviosa, pero fingió entretenerse en el baño y se aseguró que no quedaba nadie en su planta, para luego abrir el correo de su advenediza colega. Allí había mails de un tal “Rafa”, que resultó ser su novio, un aspirante a hacker de tres al cuarto, que se encargaba de mandarle virus y las instrucciones para ejecutarlos, así como la solución apropiada para eliminarlos. Pero, claro, ¿cómo iba a probar que todo aquello estaba allí sin delatar su incursión en la intimidad de otra persona? Bueno, haría un reenvío con uno de los mails del tal Rafa, poniendo como destinatarios a todos aquellos que salían en la libreta de direcciones, osea, a todos los trabajadores de aquél departamento, incluída su propia dirección de correo. Y lo programó para que se abandonase la bandeja de salida a los pocos minutos de acabada la hora del almuerzo, para que la hora del envío no la delatase. Y aún así, ¿quién iba a probarlo?, pensó, mientras llegaba al bar, uniéndose a otro grupo de compañeros demorados de otras secciones.

El correo tuvo un efecto inmediato, claro está. Y la atronadora voz del jefazo resonó con el nombre de aquella aprovechada. Eso sí, por última vez. Sin que por ello Julia sintiese remordimiento alguno. Nadie se preocupó de averiguar si había sido otra persona la que había delatado a semejante individua o si ella misma había tecleado con las prisas un reenvío que se había replicado a todas las direcciones de correo del departamento.

La última Inés que conoció, cerca de la treintena, quiso quitarle al que había decidido iba a ser su futuro marido y el padre de sus hijos. Una tía resultona, que apareció en su círculo de amistades por ser conocida de otra que a su vez conocía…. Vamos, una acoplada que empezó a dárselas de genial y super-cool, pero que luego iba poniendo verde a la que le interesaba cuando la susodicha no estaba delante y ponía ojitos a todo individuo del género masculino, sin importar si tenía pareja o no. Por eso esta vez ni siquiera se anduvo con rodeos. La acorraló en el baño de la discoteca y la espetó: “Te conozco, sé de que palo vas, me da igual que todos los demás te consideren una tía guay, yo no te trago, si se te ocurre tontear con Edu, te corto hasta las pestañas postizas, estamos? Ah, y esta conversación tú y yo no la hemos tenido".

Julia está hoy día felizmente casada con Edu, pero nunca baja la guardia, ni en el trabajo ni en su vida amorosa. Nunca se sabe cuando aparecerá la siguiente Inés.

domingo, 7 de febrero de 2010

SCORPIONS se retira

Scorpions han lanzado un comunicado en su web en el que notifican a sus fans que se retiran. Supongo que después de haber vendido más de 75 millones de copias de sus discos han considerado que ya es hora de tomarse un merecido descanso (porque ya tienen sus añitos) y dejar los escenarios con dignidad, dejando el listón bien alto.

"Estamos de acuerdo en que hemos llegado al final del camino", afirma el grupo alemán en su mensaje a los fans, a los que agradecen su apoyo incondicional a lo largo de las más de cuatro décadas.

No puedo evitar rendirles un pequeño homenaje, ya que esta banda nacida en Hanover está entre mis favoritas de rock, por no decir mi preferida por muchos motivos.

Aunque desde sus orígenes, allá por el año 1969 han desfilado varios componentes por la bateria, por las guitarras y por el bajo, como es habitual en una banda de rock de tan larga trayectoria, todos aportaron en su momento su toque personal. Eso sí, me quedo con los vigorosos riffs desgranados por las guitarras de los hermanos Schenker y Matthias Jabs y sobre todo con la inconfundible factura vocal de Klaus Meine, su cantante, capaz de entonar agudos electrizantes para pasar a melódicas baladas que te ponen los pelos de punta. Dicen de él que posee una tesitura descomunal de tres octavas que le permite alcanzar agudos imposibles.

Scorpions nace en Hanover a mediados de los años 60, cuando unos jóvenes hermanos Schenker y su amigo Klaus Meine se juntan para formar un grupo con ganas de dar rienda suelta a su talento musical, influenciados por un rock considerado más "duro" y que estaba emergiendo de la mano de Yards Birds, Spooky Tooth, etc. Su álbum debut, "Lonesome Crow" (1972) fue proyectado en un principio para ser la banda sonora de una película y en él hay elementos que recuerdan al blues y al jazz. Después vino "Fly to the Raimbow" (1975), con la última colaboración de uno de los hermanos Schenker, que abandonaría la banda para ser sustituído por el guitarra Uli Roth, que imprimió tintes psicodélicos que se hicieron notar en sus siguientes trabajos: "In Trance" (1975), "Virgin Killer" (1976) y "Taken by Force" (1977).

Estos trabajos todavía inmersos en la etapa más oscura de Scorpions (pero que algunos consideran también la más genuina), contaron con portadas controvertidas que tuvieron que ser reemplazadas por una conveniente y correcta foto de todos los miembros de la banda. El primer álbum mostraba una modelo encima de una guitarra eléctrica que enseñaba un pecho; la imagen fue posteriormente atenuada con sombras, para que el desnudo no fuera tan notorio. En el caso de "Virgin Killer" tuvo una portada aún más polémica, pues acompañando su título: "Asesino de Vírgenes" aparecía la imagen de una niña desnuda de 11 años que escandalizó al mundo entero, en un alarde de mal gusto de algún productor publicitario sin reparos. El propio Klaus Meine reconoció conmoverse ante el original de la portada y se justificó diciendo que fue una idea de marketing de la productora que quiso precisamente eso, buscar la polémica con la premisa de "cualquier publicidad es buena publicidad". Por último, en "Taken by Force", la portada muestra dos niños jugando con armas dentro de un cementerio francés y también tuvo que ser retirada por protestas del país galo, que lo consideraron un insulto y una provocación.

En Japón, las ventas alcanzadas por estos LP's desataron una scorpionsmanía que se tradujo en discos de oro y que les llevó a realizar una exitosa gira por el país nipón en 1978. El grupo se consolida como primera banda de rock alemana y alcanza su madurez musical en el panorama internacional con el directo fruto de esa gira: "Tokyo Tapes", que aún hoy se considera una pieza de coleccionista. Un año después entra el guitarrista Matthias Jabs para suplir a Uli que se marcha del grupo por diferencias en la linea musical y se queda definitivamente en el grupo hasta la fecha. [Foto de Scorpions en Japón, qué pintas!!]

A partir de aquí el progreso es ascendente y se notan las influencias de Gary Moore, Eric Clapton, Jimmy Page, etc, que incorpora el joven Matthias. Graban "Lovedrive" en 1979, donde ya aparece una balada destacada:"Always somewhere". Tras la gira por Japón y numerosos conciertos por Europa, actúan por primera vez en América en el gran festival de Cleveland (Ohio). Después graban en 1980 "Animal Magnetism", que obtuvo su reconocimiento tiempo después (disco de oro en 1984, de platino en 1991) y en el 82 un "Blackout" que les catapultó aún más a la fama, con 2 millones de copias vendidas a las dos semanas de salir, logrando ser disco de oro ese mismo año y de platino dos años después.

Tras cosechar estos éxitos, la voz de Klaus Meine se resiente y piensa seriamente dejar el grupo, pero tras someterse a una operación de cirugía, vuelve completamente renovado y pletórico.

El despegue total de la banda llega en 1984, con el LP "Love at First Sting" ("Amor al Primer picotazo") y es con la canción "Rock You Like a Hurricane" con la que logran estar en el sexto puesto de la lista del Top 100 de las revistas americanas Billboard y Rolling Stone, dos de los medios de comunicación más influyentes del negocio musical, manteniéndose durante más de 26 semanas y consiguiendo la certificación de Triple Platino. El director de imagen de Iron Maiden se encargó de producir el vídeo de la canción, y fue el número uno del Top 10 de la recién creada cadena de televisión MTV. En este disco aparecen algunos de los riffs más famosos y característicos de Scorpions y que marcaron el estilo de tocar la guitarra en los ochenta. Un álbum repleto de canciones que se han convertido en himnos, entre las cuáles está la balada por excelencia, "Still Loving You", máximo exponente de las baladas de heavy [ainss cuántos desengaños amorosos se han ahogado en lágrimas con esta canción].



Los años ochenta son la época dorada del rock duro, y Scorpions son cabezas o co-cabezas de cartel en numerosos conciertos de rock por América, Asia y Europa. Su espectáculo se convierte en un despliegue pirotécnico de luz y efectos sonoros que hace rebosar el aforo de estadios y locales de rock de todo el mundo.

El reconocimiento total por parte de la crítica musical les llega tras ser invitados al festival "Rock in Rio" en 1985, compartiendo cartel con grupos de la talla de ACDC, Kiss, Iron Madiden y Van Halen. Las votaciones recogidas por los aficionados al hard-rock en los principales medios del sector, les atribuyen una "virtual" medalla de oro como mejor grupo de rock. Después queda patente su apoteósico triunfo en la macro gira que realizan ese mismo año por casi todo el mundo: un extenuante tour que llamaron World Wide Live (A lo Ancho del Mundo en Vivo) que les alzó durante 52 semanas en las listas de popularidad de todo el mundo.

En 1986 hacen su primera aparición en un país del Este, actuando en el "Monster of Rock" celebrado en Donington Park, Budapest.

En 1988 editan "Savage Amusement" y se convierten el primer grupo de rock que pisa la antigua Unión Soviética. Realizan una gira por más de ocho ciudades emblemáticas de la URSS y dejan su experiencia plasmada en un video titulado"To Russia With Love an Other Savage Amusements". El hit:"Rhythm of Love" vuelve a sonar por todo el mundo [una de mis canciones favoritas cuyo ritmo y letra me encantan, aunque el vídeo ya se sabe, hubiera quedado más sensual con menos cacha fácil de hembra y más sugerencia sutil de mujer seductora...jeje] .



El éxito del concierto en Leningrado, anima un año después a las autoridades soviéticas a dar su permiso a la banda alemana para que organice un Festival por la Paz en Moscú. Scorpions invitará a varios grupos para el evento: Bon Jovi, Skid Row, Cinderella, Motley Crüe... y el estadio Lenin rebosará con más de 260.000 aficionados al rock..

Después publicarían el Lp más vendido de toda su carrera: "Crazy World" (1990) que coincidió con la caída del Muro de Berlín y la desmembración de la URSS. La balada de contenido político social "Wind of Change" alcanzaría el número uno en todo el mundo y se convertiría en toda una alegoría a la paz, reflejando con inusitada premonición esos cambios que estaban sucediendo en el mundo: el derribo de barreras, la caída del telón de acero... Y es que Klaus Meine ya notó soplar esos Vientos de Cambio cuando estuvo en el Moscow Peace Festival. El hit "Wind of Change" ha sido versioneado en varios idiomas, entre ellos el castellano y el ruso. Fue interpretado a duo por Klaus Meine y José Carreras durante la Gala homenaje al tenor catalán [Klaus con cobarta y todo, y cantando la versión en castellano, no me lo puedo creer, jajaja!! ].

http://www.youtube.com/watch?v=VIifoYKZLG0

El grupo acude junto con U2 y Pink Floyd (que volvieron a tocar The Wall) para actuar en un festival musical producido por Roger Waters (The Wall, 1990) que celebraba la caída del muro en Potsdamer Platz (Berlín). Nueve años después, volverían de nuevo a Berlín para tocar en el 10º aniversario de la reunificación alemana frente a la Puerta de Bradenburgo.

En los 90, la banda experimentó con otros estilos musicales, buscando quizás atraer a otros fans con un sonido más comercial. Son tres trabajos en los que el acercamiento al pop, a la electrónica e incluso a la música de baile, les hacen ser los "más suaves" de su carrera, denostados por muchos de sus incondicionales seguidores, que los consideraron un fiasco.

Con Face the Heat (1993) intenta explorar líneas más vanguardiastas, conservando la estela clásica del grupo; pero Pure Instinct (1996) y Eye II Eye (1999) resultaron ser demasiado "flojos" para la crítica. De estos batacazos les salvó un directo: "Live Bites" (1988-95) que sacaron en 1998.

En 2000 resurgen y graban "Berliner Philarmoniker - Moment Of Glory", un disco en el que se fusionan los sonidos rockeros de Scorpions con los instrumentos de música clásica de una orquesta de la talla de la Filármonica de Berlín. Fue disco de oro y platino en Europa, obteniendo importantes ventas en España y Portugal. El tema "Moment Of Glory" presente en este disco fue el himno oficial de la Expo 2000 de Hannover, ciudad natal de Scorpions. Cabe decir también, que en algunos sectores, este disco se considera dentro de este género musical uno de los recopilatorios más importantes y bellos de todos los tiempos.



En 2001 el grupo continuó experimentando y lanzó "Acoustica", un disco "unplugged" grabado en el marco del Convento do Beato, en Lisboa, con versiones de canciones como "The Zoo", "Rhythm of Love", "Tease Me Please Me".

En el año 2002 el grupo inicia una gira junto con Deep Purple y Dio promocionando el disco "Bad For Good: The Very Best Of Scorpions" en el cual incluyen dos nuevos temas, "Bad For Good" y "Cause I Love You". Ya en 2003 inician una nueva gira junto con Whitesnake y Dokken por los Estados Unidos y participan de otros grandes eventos tocando en el aniversario de Moscú.

En el año 2004 sale a la venta el álbum titulado "Unbreakable"; un retorno a sus raíces, ofreciendo la que por muchos fans fue su mejor balada: "Maybe I, Maybe You". De este disco los propios Scorpions dijeron que "reunía a la vieja y joven generación de fans del grupo".

"Humanity Hour I" sale a la venta en el año de 2007; este disco está realizado por la siguiente formación de la banda: Klaus Meine en voz, los guitarristas Matthias Jabs y Rudolf Schenker, Pawel Maciwoda al bajo y finalmente por el batería James Kottak. El tema más representativo es "Humanity".

Desde su primer éxito (Speedy's Coming, 1974) hasta los últimos (Love 'Em Or Leave 'Em, 2004), en el DVD "Live at Wacken Open Air 2006" está todo lo mejor de la carrera de Scorpions.

Su triple antología "Platinum Collection" también es memorable, con especial detenimiento en sus dorados años 80 y sus himnos en diversos grados de tempo y distorsión.

Como consuelo, áquellos que disfrutéis con su música, sabed que tienen previsto sacar un último trabajo: "Sting in the tail", que se publicará el 19 de marzo de 2010. Han dicho de él sus propios creadores que será un álbum poderoso y creativo, empapado de ese sonido tan auténticamente suyo de los 80 y que sonará en directo en la última gira que dedicarán a todos sus fans incondicionales en agradecimiento del apoyo brindado por todos estos años; y que les llevará en los próximos años por los cinco continentes.

Seguramente en esta gira también sonarán temas como No One Like You (nº1 en 1982), Rock You Like A Hurricane, Still Loving You, Big City Nights y Coming Home (los cuatro enormes éxitos del álbum Love at First Sign de 1984), sin olvidar In Trance, The Zoo, Wind of Change, Rythm of Love, Holiday, Walking on The Edge, Maybe I Maybe You y así hasta más de 26 canciones que oscilan entre el rock más enérgico y las baladas más emocionantes, que han hecho de Scorpions una banda de rock legendaria.

Yo sólo acudí a uno de sus conciertos, el que dieron en el Palacio de Deportes de Madrid en 1991 con los Tesla de teloneros, y guardo un grato recuerdo de ello y por supuesto, la entrada:




Discografía


Lonesome Crow (1972)
Fly to the Rainbow (1974)
In Trance (1975)
Virgin Killer (1976)
Taken by Force (1977)
Tokyo Tapes (en directo, 1978)
Lovedrive (1979)
Animal Magnetism (1980)
Blackout (1982)
Love at First Sting (1984)
World Wide Live (directo, 1985)
Savage Amusement (1988)
Crazy World (1990)
Face the Heat (1993)
Live Bites (directo, 1995)
Pure Instinct (1996)
Eye II Eye (1999)
Moment of Glory (con la Orquesta Filarmónica de Berlín, 2000)
Acoustica (Unplugged, 2001)
Unbreakable (2004)
Humanity Hour I (2007)

Recopilatorios

Cd
s

• The Best of Scorpions Vol. I (1984)
• The Best of Scorpions Vol. II (1984)
• Gold Ballads (1984)
• Best of Rockers 'n' Ballads (1989)
• Hurricane Rock (1990)
• Hot and Slow (1991)
• Still loving you (1992)
• Deadly Sting: The Mercury Years (1995)
• Best of Scorpions (1998): Best of Masters of 70'
• The Millennium Collection (2001): Best of 20th Century Masters
• Classic Bites (2002)
• Bad For Good: The Very Best Of Scorpions (2002)
• The Platinum Collection (2005): Box of Scorpions 3 CDs


Vídeos y DVDs

• First Sting (VHS, 1985)
• World Wide Live (VHS, 1985)
• To Russia With Love And Other Savage Amusements (VHS, 1988; DVD, 2003)
• Crazy World Tour Live (VHS, (1991; DVD, 2002)
• Moment of Glory (con la Berliner Philharmoniker) (DVD, 2001)
• Acoustica (DVD, 2001)
• A Savage Crazy World (DVD, 2002)
• Rock You Like A Hurricane (DVD, 2003)
• Unbreakable World Tour 2004: One Night in Vienna (DVD, 2005)
• Live at Wacken Open Air (DVD, 2006)

Fuentes: Wikipedia y Web oficial de Scorpions

viernes, 5 de febrero de 2010

Héroe castellano

Ni licántropos núbiles, ni duques con voz cavernosa, ni mutantes con atributos de laboratorio...

Yo ayer me quedé ojibizca viendo el cuerpazo curtido y moldeado del maestro del siglo de las luces metido a héroe justiciero, cuando se pegaba un chapuzón en cueros. Sí, me refiero al "Águila Roja". Bueno, hablando propiamente, al actor catalán David Janer. [Qué calladito (u ocultadito) se lo tenía... ejem].

Imágenes así le alegran a una el día...

Juzgen Uds:


viernes, 29 de enero de 2010

El armario de Voltio

No todo en mi casa está tan tristón como mi frigo...


Os voy a enseñar el armario del dormitorio de Voltio. Es un armario empotrado que estaba ya en la que decidimos iba a ser su habitación, y como las paredes las pintamos de colores alegres, optamos por dejar el armario en el color original que tenía, porque hubiera quedado todo demasiado llamativo. Lo que sí hice para darle un toque de color y no quedara tan soso, fue plantarle unas pegatinas de Ikea: FABLER RESA (hay de diferentes motivos), que repartí como buenamente pude. Bueno, mejor dicho repartimos, porque empezó Watio por un lado y yo seguí por otro... Quizás debería haber espaciado algo más la disposición para que llegaran totalmente a la parte baja del armario, pero como vas improvisando, al final acabas poniendo todos los bichejos de las dos láminas que vienen donde te cuadra procurando no repetir colores. Aunque me temo que ya se encargará él de ir ocupando los huecos vacíos... ejem...

Las palmeras tenían la misma orientación, pero a la más grande la cambié de sentido, recortando la parte verde de las ramas (ya que viene todo integrado: tronco y copa) y le añadí un extra de tronco que viene aparte. Para lo poco manitas que soy, tampoco está tan mal, no? Espero que la idea por lo menos os guste.