lunes, 19 de enero de 2009

El nuevo año...

Pues sí, ya han pasado las Navidades y todo el jaleo que suponen... Lo mejor fue disfrutar de unos días de descanso e ir a mesa puesta, que eso siempre viene bien.

Tuvimos la agenda completa: yo iba al Pueblo a comer con mis padres, mi abuela y mi tío y me quedaba allí por la tarde, mientras Watio se dedicó a hacer unas pequeñas chapucillas en casa de su madre (cuando no se quedaba traspuesto después de comer). A mis primas y a mis tíos no les ví, estaban celebrando la navidad con la otra familia, pues ellos ya habían pasado la Nochebuena con la abuela. Así que otra vez será.

Un día también estuvimos con unos amigos de Ciudad Local cenando en su casa y hasta las tantas charlando y compartiendo fotografías a través del ordenador, pues yo también me llevé unos cd´s. Les encantó la noticia de nuestra futura paternidad, pues nos tenemos mucha estima y ellos no se cansaban de animarnos, ya que tienen dos nenas preciosas. A la pequeña ya me encargaron darle la cena, para que "me fuera entrenando", jeje.

Otra noche fuimos de invitados al cumpleaños de la pareja de mi suegra, el mejor hombre que podía haber encontrado, me alegro un montón por los dos porque se les ve muy ilusionados y muy a gusto. Además que ambas familias estamos muy contentas, porque son tal para cuál.

Los demás días aprovechamos para comprar (productos que sólo encontramos en Ciudad Local y a buen precio, por supuesto) o descansamos, saliendo alguna noche por nuestra cuenta los dos solitos a cenar, pues allí hay sitios que verdaderamente merecen la pena, donde cenas de maravilla y a un precio razonable, cosa que aquí es bastante difícil de encontrar... Y además, había que celebrar "nuestro aniversario", pues nos conocimos un fin de semana de Reyes de hace 17 años (bufffff cómo pasa el tiempo).

Al venir pillamos una buena nevada cerca de Altube y nos tocó ir detrás de la quitanieves. Yo me angustié un poco porque creía que nos íbamos a tirar así los 30 km que nos quedaban para llegar a casa, y no veía la hora de que aquello acabase, la carretera completamente blanca y venga a nevar... Me consolaba pensando que si teníamos que parar siempre podíamos echar mano de las provisiones del maletero: morcilla, chorizo, leche, panceta... (el olor que desprende el coche cuando volvemos podría sobornar fácilmente a algún agente de la autoridad...). Afortunadamente, tras unos kilómetros todo el manto blanco desapareció, así que respiré aliviada al comprobar que sólo había cuajado en el tramo del puerto. La verdad es que Watio sabe conducir muy bien, pero eso no quita que me pusiera algo nerviosa porque no llevábamos neumáticos de invierno, aunque sí teníamos las cadenas esas de tela en el maletero por si acaso.

Por fin llegamos, sacamos todos los bártulos y a esperar al siguiente fin de semana para descansar de nuevo, pero ya sin ajetreos...

domingo, 4 de enero de 2009

Mi primera ecografía

Al final tuve que ir sola a la consulta, aunque para lo que se ve, tampoco es que Watio se perdiera mucho... A ver, es diferente verlo en la pantalla, pues percibes cómo late y se mueve su corazón y el fluido de los líquidos; no deja de ser emocionante ver ese pequeño ser vivo que se está formando. Aunque cuando te dan la foto impresa eso parece un borrón de tinta en blanco y negro, como así le pareció al peazo garrulo que tengo de marido.

En fin, tampoco se lo tengo en cuenta, ya tendrá oportunidad de acompañarme en sucesivas ecografías dónde se distingue mejor al bebé. O quizás no quiera que se distinga tanto... porque lo primero que me dijo es que no quería saber el sexo hasta que nazca. ¡Pues estamos buenos! Tendremos que advertir al médico para que no se le escape y si en la pantalla es tan contundente... quizás sea inevitable apreciarlo en un futuro... Bueno, de momento mantendremos la intriga en la medida de lo posible...

Nota: Ah, lo que se distingue en la foto no es la "colita" sino el cordón umbilical, malpensad@s.

martes, 23 de diciembre de 2008

La Navidad

Ya está aquí la temida Navidad. Y digo temida porque para mí supone un stress total en cuanto a pensar qué días compartir con una familia, qué días con otra, los regalitos, las compras...

Este año hemos decidido bajar a Ciudad Local y al Pueblo sólo en un fin de semana, que más que fin de semana es un "super-puente": el de Nochevieja hasta Reyes. Y es que cae todo bastante mal, entre semana, y Watio no puede perder tantos días. Le toca trabajar el viernes de después de Navidad. Así que aunque otros años voy al Pueblo a celebrarlo con mis padres, mis tíos y primas y mi abuela, este año supongo que los veré en el Año nuevo. Total, qué más da cuándo nos reunamos, el caso es estar un momento juntos.

Además, estas fechas es repetir un mismo ritual de comidas, brindis, regalitos, buenas caras aunque te trates lo justo el resto del año con ciertas personas... La Nochevieja siempre igual, no os pasa a veces que miráis a vuestro alrededor y tenéis la sensación de que todo el mundo se lo está pasando bien, menos tú??

El estrés comienza con la cena. Aquello parece una prueba del Gran Prix: tienes que llevar ropa interior roja, tener algo de oro para meterlo en la copa, preparar las doce uvas... Y contarlas varias veces, porque, como son todas iguales, te equivocas:

- Una, dos, tres, cuatro... una, dos, tres, cuatro, cinco, seis... Esta pocha ya la he contado... Una, dos... siete, ocho... ¡Joder, las doce menos veinte! Y ahí estás tú intentando pelar las tuyas para poder digerirlas mejor y te viene la cuñada pesada: "Ay, ya que te pones, podías pelarme las mías también, oye y el pipo no se puede sacar?". Tú la miras con resignación y sigues a lo tuyo, apartando celosamente tu platito de 12 uvas recién peladitas listas para el atracón...

Por supuesto primero te tienes que comer todo lo que está en la mesa... ¡Y antes de las doce! Porque resulta que has bajado al bar a tomarte algo con todo el mundo y ya son las diez y pico, así que empiezas a pelar gambas con la velocidad del rayo, a la vez que te metes en la boca el canapé de salmón y te guardas alguna loncha de ibéricos, por si acaso...

Que cuando ves que acaba ya el programa de humor donde si tienes suerte no se repite lo de la empanadilla de Móstoles, te entra el pánico y sólo falta hacerte un sandwich con el bacalao o con el cordero, porque te falta tiempo. Y no eres el único que está agobiado, ¿eh? No hay más que ver la tele. Allí están los presentadores de turno, explicando a toda España como funciona un reloj.
Acojonados por si se equivocan:
- Cuando la aguja pequeña esté en las doce y la grande también... serán las doce.


¡Coño, como todas las noches!. Y ahí está el primo listillo que dice: "joder, ya lo podrían poner digital". Y se lleva una colleja de la abuela (que es muy tradicional) por sus "paparruchas". (A quién se le ocurre!! Aunque quizás bien pensado alomejor así nos ponían una "cuenta atrás").
- Y entonces bajará la bola y... primero vienen los cuartos, amtes de las campanadas ¡no vayan a empezar a comerse las uvas, ¿eh?


Todos los años lo mismo, pero si total, siempre confundimos algún cuarto con alguna campanada o al revés, o vete tú a saber...

Cuando por fin llegan las doce, en toda España se oye lo mismo: Cla, cla, cla, cla... es la bola: cla, cla, cla... Din-don...

- ¡Ah no, que son los cuartos!

Din-don...

- ¡Escupid que son los cuartos!

Din-don...

- Pfbbbbbbbb... ¿qué son qué?

Din-don...

- Los cuartos...

Ton...

- ¡Ahora, ahora!

Ton...

- ¡Una!

- ¡Que no, que vamos por la segunda!

Ton...

- Pues me meto dos...

Ton...

- Seis...

- ¿Cómo que seis?

Ton...

- A mí ya no me caben más, ¿eh?

Ton..


-¡Eh!, ¡deja mis uvas, cabrón!

Ton...

- ¡Es que se me ha caído una al suelo!

Ton...

- Bgrfds...

Ton...

- Bggggdffffff...

Ton...

- A mí ya no me quedan...

Ton...

- Bgggggdffffff....

- ¡Pues a mí me sobran cuatro!

Ton...

- Bfgggggggg, grounfffffff...

Y cuando acaban, toda la familia con la boca llena de babas, (yo sin tragarme la mitad de las uvas y eso que las he quitado la piel) a darse besos:

- Feliz año, eeeeeeeeeh, felicidades, grfdddfd...

Y mi suegra que ha leído en algún sitio que además de confeti y serpentinas hay que tirar la copa de champán por encima del hombro para hacerla añicos, de repente recuerda que no tenemos chimenea y la lanza por la ventana al otro lado de la calle, contra los contenedores del reciclaje (muy considerada ella):

-crashhhh, chinnn, clinnnkk...

Y piensas... bufff, menos mal que a estas horas no pasa nadie...

Y suena el teléfono: ¡riiiiiiiiiing!

- ¡Pero coño! ¿Ya están llamando? ¿No se pueden esperar?

- Pues a mí todavía me sobran dos...

- ¡Champán, que alguien abra el Champán!

Y va el abuelo y se pone abrirlo y claro, el corcho sale disparando haciendo diana en algún jarrón decimonónico del mueble o pasa rozando el globo de cristal de la lámpara de araña... (bufff).

¿A qué es original empezar así el año? Y todo porque a unos viticultores de Elche, hace 100 años, se les ocurrió dar salida al excedente de uvas afirmando que había que tomar una uva por cada campana al entrar el año porque si no tendrías mala suerte.... Cualquiera se arriesgaba!! Aunque me consuelo pensando que en Chile comen lentejas (puafff).

Nota: parte de este post está extraído de un monólogo de "El Club de la comedia", aunque yo he añadido mis pequeños apuntes personales... Os dejo el video, veréis cómo os sentís indentificad@s, además que Flo está soberbio:



FELIZ AÑO 2009!!!

jueves, 27 de noviembre de 2008

El anuncio de un coche

Quizás es deformación profesional, pero muchas veces, me encuentro con anuncios que me resultan mucho más creativos e interesantes que las propias series que invaden la caja tonta... Y es que la publicidad también tiene su arte...

¿Habéis visto el anuncio del nuevo Golf? Si no lo habéis visto, os recomiendo que os detengáis un momento en el blog de Adicta a la publicidad, donde tenéis un análisis sobre el mismo. La verdad es que la canción elegida, una versión más "apastelada" del "Eye of tiger" de los Surviver ha sido todo un acierto, tan pegadiza pero a la vez modulada en una suave cadencia que acompaña la sucesión de unas imágenes cargadas de reminiscencias nostálgicas que nos muestran de manera retrospectiva la evolución de la marca hasta el modelo actual.

Esta canción formó parte de la banda sonora de la película "Rocky III", y fue escrita a petición de Sylvester Stallone en Junio de 1982. Desde entonces, se ha recurrido a ella como música de fondo para ambientar un combate o un enfrentamiento, sobre todo en parodias. La canción encabezó los Billboard Hot 100 durante seis semanas a partir del 24 de julio de 1982. También alcanzó el número uno en el Reino Unido, Irlanda y Australia; y ganó un Grammy Award, un premio de la Academia de nominación, y fue votada "Mejor Canción" por el People's Choice Awards.

He ido a buscar la canción original, mucho más rockera, pero me ha sorprendido encontrar en el YouTube una versión muy peculiar, escenificada y doblada por unos frikis que tiene tantas o más visitas que la de los Surviver... Mi favorito, es sin duda, el de la pandereta... :)




lunes, 24 de noviembre de 2008

Estoy embarazada!!

Pues sí, al final hemos "atinado"...

A primeros de Noviembre no tuve el período y empecé a tener unas molestias abdominales bastante desagradables que nunca había tenido durante anteriores reglas, así que me asusté un poco pensando que por haber dejado la píldora quizás iba a tener menstruaciones más dolorosas como había oído que sufrían otras amigas...

Pero no, resultó ser que el embrión se estaba alojando en el útero y éste debía estar contrayéndose y estirándose, según me explicó después la matrona. Vamos, que se estaba "columpiando" a sus anchas... Lo supe el día 13 de Noviembre, pues a la semana de notar la falta, fui al medico de cabecera y me dio cita para que me hicieran el test de embarazo. Como sospechaba, dio positivo. No puedo explicar muy bien qué sentí, por un lado alegría, ilusión, emoción... pero por otro también miedo, incertidumbre... Aunque creo que si me hubieran dicho que no estaba embarazada me habría quedado decepcionada...

El día 3 de Diciembre acudí a la consulta de la matrona acompañada por Watio. Teníamos en mente la imagen de una señora mayor, incluso huraña, pero era una mujer de mediana edad muy simpática y atenta. A veces el cine crea demasiados tópicos, jejeje. Me hizo una serie de preguntas para completar mi historial y nos dio fecha aproximada del parto para mediados de Julio. No obstante, hasta que no me hagan la primera ecografía no se sabrá exactamente de cuántas semanas estoy. Me aconsejó por mi edad que me hiciera la amniocentesis, a lo que ambos estuvimos de acuerdo, aunque como es una prueba invasiva, me da un poco de respeto... Pero siempre será mejor asegurarse de que el niño no tendrá problemas genéticos, aunque no haya antecedentes familiares.

Tenía mi primera ecografía para el día 31 de este mes por la mañana, pero me llamaron para cambiarla al día 30, con lo cuál quizás Watio no pueda acompañarme, una pena... Pero la espero con ilusión. Ya he puesto mi "cuenta atrás" en el panel de la izquierda, parece mentira cómo se va formando un ser vivo dentro de tí, creo que va a ser una experiencia preciosa. Espero que así sea y que me digan que todo está bien. Qué nervios!!

miércoles, 22 de octubre de 2008

Un vecino altruista

Trasladé mi línea de teléfono fijo con la modalidad de tarifa plana e internet de mi domicilio al negocio, porque era dónde verdaderamente me sería más útil, y prescindí de tener internet en casa porque no me apetecía tener el gasto adicional de otra línea.

Porque una de las cosas que no comprendo de mi compañía telefónica es que no sea capaz de ofrecerme la posibilidad de llevarme esa conexión a internet por separado y de manera móvil a cualquier otro sitio dónde vaya, sin necesidad de tener que pagar una línea o servicio adicional, puesto que en el caso de mi domicilio, no me interesa tener línea de fijo ya que para las llamadas uso el móvil y quién quiera localizarme fuera de horas comerciales ya sabe que ha de llamarme al mismo.

Asi que hace un año, por pura casualidad, descubrí que tengo un vecino que deja su conexión wifi sin cifrar... Una prima mía me dejó un pórtatil con un usb-wifi y de repente empezó a encontrar conexiones a diestro y siniestro. La mayoría tenían su correspondiente candado, pero había una que estaba libre, la de mi altruísta vecino...

Desde entonces, cuando acabo mi jornada y llego a casa, enciendo el ordenador y ahí está él (o ella), normalmente hasta las doce de la noche, hora en la que debe apagar su ordenador y pone fin a la conexión, pues sospecho que el router que posee será interno. Empiezo a conocer sus costumbres: algún rato a la mediodía está conectado, los viernes es cuándo más tiempo se queda, algún fin de semana me deja sin conexión (tiene derecho a salir a darse una escapadita, por supuesto).

Quizás penséis que tengo mucho morro, pero, bueno, realmente ¿quién tiene la culpa de mi intromisión? ¿yo por entrar sin que él (o ella) lo sepa en su red, o él (ella) por haberla dejado desprotegida?

Además, no tengo mucho cargo de conciencia puesto que no le robo prácticamente ancho de banda; únicamente me conecto para leer mis correos y ver algún foro, y de paso actualizar el sistema o el antivirus, que siempre viene bien. No se me ocurre abusar de ello descargando música ni películas, eso ya no sería honesto... y también sería una proeza a prueba de los más pacientes, porque la velocidad que consigo chupar en los picos más altos no supera los 36 Kbps, con lo cuál mi pequeña visita no llega a ralentizar su conexión.

Para mejorar la estabilidad y velocidad de la conexión tengo mi particular "condesador de flufo" (así bautizamos Watio y yo al invento en cuestión, bastante cutre, por cierto) y en una ocasión que orienté la antena por fuera de la ventana encontré a otro (u otra) que también tenía su "puerta abierta", supongo que todo va en función de mejorar el artilugio en cuestión para que sea capaz de captar ondas más remotas... Y diréis, ¿de dónde saqué yo la idea de tal artefacto? Bueno, os sorprendería saber la cantidad de tutoriales que circulan por la red para fabricarse antenas que capten wifi, hechas de los más diversos materiales (latas de conservas, coladores, paraguas, ensaladeras...), muchas de ellas verdaderamente útiles para aquellas personas que están más aisladas en pueblos o zonas rurales dónde la conexión adsl es ciencia ficción...

Os dejo este enlace por curiosidad: Antenas caseras wifi

martes, 14 de octubre de 2008

A por setas

Nos gusta ir a buscar setas, porque claro está, no encanta comerlas. Y el que algo quiere, algo le cuesta.

Cuando bajamos a Ciudad Local, podemos ir a los montes de alrededor, incluído el de "mi Pueblo", porque su arbolado de pinos favorece el crecimiento de especies como los níscalos, el pie azul y el violeta, entre otros. Por supuesto, el manjar más cotizado es el níscalo, o como dicen por allí "nícalo", ya que a la plancha con unos ajitos está de vicio. Los más grandes se aprovechan para hacer guisos con patatas o con carnes.

Lo mejor de la jornada es el almuerzo, ese pequeño tentempié que se come uno a media mañana en compañía de otros amigos para soportar hasta la comida el run-run que te hace el estómago después de la caminata. Se cata un poco de chorizo, de jamón, alguna latilla de sardinillas o de lo que se tercie, mientras se echa un trago de vino a gollete de una botella o porrón.



Esta es una muestra de lo que cogimos el pasado fin de semana, lástima que luego se acaban demasiado pronto... Aunque, no os creáis, algunos están guisados y en el congelador, para poder disfrutar de ellos más adelante...